Patrones de Conducta

Patrones de Conducta

¿Qué muestra la figura?: La figura muestra Springfield Punx, una colección de los más famosos “avatares” o personajes de ficción de la cultura pop, mostrados por Dean Fraser como pertenecientes o relacionados a la famosa serie de Los Simpson (o en su versión “español - Latino”). Los personajes a nuestros fines los consideraremos computacionalmente “avatares” o representación gráfica de sus “alter ego” o caracteres. 

 

 

 

Personas y avatares: La distinción entre una persona y su o sus avatares es muy importante en Internet: en efecto una persona puede tener cualquier cantidad de avatares y tiene el derecho a que tanto él o ella y sus avatares sean considerados y respetados. Esto no significa que una persona tenga el derecho de usar avatares para acciones ilegales o para expresarse incorrectamente perjudicando a otras personas o simplemente para usar la Web como escenario de liberación de bajos instintos.

Los agentes Darwin están creados y entrenados para distinguir claramente a personas de avatares siendo una de sus tareas identificar “patrones de conducta” de la gente y/o de sus avatares pero despersonalizándolos, es decir se informan de sus actividades en la Web pública pero sin registrar sus datos de identificación manteniendo su anonimato.

 

¿Cómo se identifican los patrones de conducta?:  definido el patrón de conducta como una forma de proceder o de responder a ciertos estímulos dentro de un cierto entorno o universo en el que se produce el estímulo podríamos argüir que es posible detectarlos y luego clasificarlos. Podríamos llegar incluso a definirlos como entes similares a los genotipos por ejemplo un comportamiento c00318.15709.302 que podría leerse como: comportamiento 318 ante el estímulo15709 y para el escenario 302. O para no agobiarlos con tanto código describirlo literalmente: “…..se ha comprobado un comportamiento normal en adolescente de clase media (318) enfrentados al estímulo de un nuevo juego (15709) dentro de Facebook en tales y cuales condiciones (302)…”.

Patrones de Conducta Web: Ahora bien, sabiendo ya lo que querríamos veamos cómo lograrlo mediante la Metodología Darwin. Lo más elemental en cuanto a la Detección y Clasificación de Patrones de Conducta sería saber qué es lo que un determinado público busca en un determinado lugar o región Web. Al respecto tendríamos tres tipos principales de “mercados” o situaciones a ser observados: 1) El mercado de la gente usando los buscadores; 2) El mercado Sitios y Portales Web con ofertas de información, productos o servicios; 3) El mercado de Comunidades Web.  así, quien va a www.google.com o a www.yahoo.com va a buscar prácticamente “cualquier cosa” mientras que quien va a buscar a un determinado Sitio o Portal Web va buscando algo específico, por ejemplo uno va a un portal de turismo para ver si encuentra algún lugar interesante para pasar las vacaciones o para realizar determinadas actividades deportivas, lúdicas, comerciales, de estudio, etc. Finalmente a las comunidades va la gente a hacer sociedad ofreciendo este mercado un vasto campo de estudio del comportamiento.

Mercado 1: lo conforme la gente que va a buscar algo en Google o en Yahoo. Evidentemente al usuario no le importa demasiado, o simplemente no sospecha que su comportamiento va a ser motivo de estudio, en este caso por parte de Google o de Yahoo. Si no le preocupara demasiado ser estudiado, entre otras cosas porque muy probablemente ni a Google ni a Yahoo les interese “espiar” a nivel de persona, el usuario actuaría como de costumbre.

Ahora debemos preguntarnos nosotros: ¿pueden actualmente Google o Yahoo detectar patrones de conducta?. La respuesta es NO, no pueden, al menos aún….. Lo que pueden hacer, por ahora, hasta que no se conviertan en buscadores semánticos, es lo que hacen muy bien ahora: detectar y clasificar las consultas más frecuentes por región geográfica política y por algún que otro dato complementario que el usuario ha consentido voluntariamente o inadvertidamente a la dupla buscador-navegador mediante la cual se conecta a la Web. Muchas conductas y muy distintas pueden haber contribuido a hacer crecer la popularidad de una determinada consulta y no dispondrían a la fecha mecanismos que les permitan discriminar patrones de conducta en forma confiable dentro de estas muy extensas y complejas variedades.

¿Qué es lo que tendrían que hacer los buscadores convencionales actuales para convertirse en semánticos y de esa manera poder detectar y clasificar patrones de conducta?: pues nada menos que estructurar semánticamente sus bases de datos, por ejemplo usando nuestra metodología Darwin.

Mercado 2: Luego veamos si podemos detectar y clasificar patrones de conducta desde un sitio o portal Web. Esto sí es perfectamente posible pues solo requiere estructurar semánticamente todo el contenido. ¿Qué significa por ejemplo esto para un portal  de turismo?: Significa categorizar jerárquicamente todo su contenido en función de significado tarea equivalente a realizar un Mapa Conceptual de ese contenido con validez universal, comprensible para cualquier usuario, para cualquier demanda posible y para cualquier situación y escenario. Todo esto se resume en construir un Tesauro Web, en este caso un Tesauro de Turismo.

Qué tiene el Tesauro: fundamentalmente una base de datos con todas las posibles imágenes mentales del turismo, tanto de la oferta turística cuanto de la demanda turística. Medido en números esto no es tan complejo y su construcción es perfectamente viable, sobre todo si el contenido original es suficientemente rico pues no habría que crear ni recrear contenido sino estructurarlo en función de su significado actual en función de la semántica de la Web actual.

Una vez construido el Tesauro se ha resuelto gran parte del problema de detección y clasificación de patrones de conducta pues la comunicación y diálogos ente el sitio o portal y la gente va a ser a través de un Vocabulario Controlado pleno de significado. Ahora sí toda consulta del usuario al contenido del sitio va a ser en términos de significados únicos sin sesgo ni error. Y a partir de las consultas, entre agentes y algoritmos Darwin va construyendo sus inferencias conductuales. Finalmente y en forma programada Darwin va informando a los humanos que administran el sitio sobre sus inferencias y las “razones” estadísticas o de lógica computacional que lo han llevado a considerarlas. El ser humano será finalmente quien apruebe o no esas inferencias o a su vez sugiera cambios. A partir de esta realimentación Darwin se va auto perfeccionando. 

Mercado 3: Es un mercado ideal de observación conductual. El problema es que es esencialmente de contenido no estructurado y prácticamente imposible de estructurar. No obstante vale la pena estudiarlo pues en él se manifiestan todos los posibles comportamientos humanos. Hasta tanto no se disponga de un mapa de conductas humanas, lo que puede tomar varias décadas lo que puede hacerse es intentar detectar y clasificar conductas grupales referentes a “términos”, “palabras clave”, “conceptos” y “memes”, es decir estudios similares a los detallados en nuestra sección dedicada a IdeI, Informes de Inteligencia: ver por ejemplo el artículo Competición de ideas en un Mundo de Atención Limitada, publicado por la prestigiosa científica “nature”. Estos estudios pueden en muchos casos reemplazar con éxito a costosas encuestas. 

 

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